CREENCIAS IRRACIONALES Parte III: ¿cómo superarlas?

 

Hemos hablado en las anteriores entradas sobre qué son y cuáles son las creencias irracionales que Albert Ellis descubrió en su trabajo terapéutico. Hemos señalado lo irracional y lo poco saludable. Nos hemos fijado en cómo esas creencias pueden generar sufrimiento. Sin embargo, Ellis pronto se dio cuenta que no sólo se trata de identificar los aspectos negativos de nuestras creencias, sino en cultivar los positivos. Que no es suficiente con tomar conciencia de nuestra capacidad para auto-odiarnos o para decidir que hay cosas que no soportamos. Que es necesario también tomar conciencia de nuestra capacidad para autogobernar nuestras emociones, para construir momentos de alegría y satisfacción. Que cuando la vida nos pone a prueba podemos decidir qué hacer. Que cuando el dolor aparece tenemos una gran capacidad para gobernarlo y dirigirlo a algo que nos haga crecer, con el tiempo. Aunque no podamos nunca deshacernos del dolor, todas y todos poseemos grandes fortalezas. Cuando las conocemos y las cultivamos, el dolor se soporta, las pérdidas se sobrellevan, los fracasos enseñan.

 

Es por esto, por señalar nuestras potencialidades y aquello que podemos cultivar, aquello que sí es racional y que sí es sano, que para finalizar nuestra serie de entradas en honor a Abert Ellis os vamos a enumerar lo que el profesor llamó “supuestos básicos de salud psicológica”. ¡Esperamos que os sirvan de inspiración!

 

  1. Auto-interés: atender primero nuestras necesidades e intereses como regla general de comportamiento. En nuestra cultura esto se confunde vulgarmente con el egoísmo, que en realidad se define como: “inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás”.
  2. Interés social: la vida nos ha hecho seres sociales y las emociones y el equilibrio personal no se alcanzan en soledad, esto no podemos cambiarlo. Es una necesidad básica encontrar, establecer y mantener vínculos, confianza e intimidad con las personas que deseemos, con la cantidad de personas que deseemos y con los grupos con los que nos identifiquemos.
  3. Auto-dirección: ser capaces de tomar nuestras propias decisiones asumiendo la responsabilidad de las mismas mientras somos capaces de cooperar con los demás, no necesitando de demasiada ayuda para hacerlo.
  4. Alta tolerancia a la frustración: ser capaz de aceptar nuestros errores y los de los demás, ser capaz de aceptar que las cosas no ocurran como deseemos, siendo capaces de identificar aquello que no podemos cambiar para dejarlo pasar, pero siendo a su vez capaces de identificar aquello de lo que sí tenemos responsabilidad para ejercer el cambio.
  5. Flexibilidad: la gran capacidad de no juzgar con demasiada vehemencia ni nuestras propias opiniones o creencias ni las de los demás, ser capaces de no ofendernos por las ideas diferentes de otros ni dictar sentencia sobre ellas.
  6. Aceptar la incertidumbre: encontrando el sentido a la palabra probabilidad. Esto es, aceptar el hecho de que nada es seguro, de que nada sabemos con certeza y que esto puede ser una característica apasionante de la vida, pero a la vez que podemos esperar cierta estabilidad sin exigir que se de.
  7. Compromiso en búsquedas creativas: es la forma que el profesor Ellis llamaba a la transcendencia; al hecho de involucrarnos con algo que va más allá de nosotros mismos, en busca de un bien común o un proyecto más grande que nuestra propia individualidad.
  8. Pensamiento científico (y emocionalidad científica): desarrollar la capacidad de vivir lo más cercano a la realidad, pensando en hechos y sintiendo en necesidades, no en deseos. Se trata de evitar fantasías e impulsos vacíos de contenido pero llenos de sufrimiento.
  9. Auto-aceptación: la capacidad de tratarnos con amabilidad, de no juzgarnos, de renunciar a compararnos con los demás porque has elegido aceptarte incondicionalmente, como haría la persona más cercana a ti.
  10. Asumir riesgos: diferenciando entre la temeridad y la capacidad de aceptar derrotas, involucrándose de esta manera en los proyectos y las acciones que realmente desean para su crecimiento personal.
  11. Hedonismo en sentido amplio: definido como “actitud vital basada en la búsqueda de placer” se trata de centrar los esfuerzos en disfrutar de la vida en el momento en que vivimos pero también en el futuro, una actitud de búsqueda de la felicidad, evitando regocijarse en el dolor.
  12. No utopismo: aceptar que no podemos alcanzar todas nuestras metas ni evitar el dolor, tolerando pérdidas y frustraciones, sin esperar alcanzar la perfección, sino aquello que esté en tus manos.
  13. Auto-responsabilidad con el malestar emocional: la gran capacidad para no exigir al mundo ni a los demás nuestra propia felicidad, no “echar balones fuera”, sino comprender que contamos con una inmensa capacidad y altísima responsabilidad en nuestro propio bienestar.

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